Mali y el Sahel – Inestabilidad regional, rutas migratorias y amenazas yihadistas. Implicaciones para España

Autor: Alvaro Rodriguez

DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.20214903

RESUMEN EJECUTIVO

Malí atraviesa su peor crisis de seguridad en una década. La junta militar del general Assimi Goïta, apoyada por fuerzas paramilitares rusas (Africa Corps, sucesor de Wagner), no ha logrado contener el avance del JNIM —filial de Al-Qaeda y principal grupo terrorista del Sahel— que en abril-mayo de 2026 ha intensificado sus ataques hasta asesinar al ministro de Defensa maliense. La desestabilización de Malí irradia al conjunto del Sahel, alimenta los flujos migratorios hacia España —especialmente por la ruta atlántica— y genera un entorno propicio para la proyección yihadista hacia Europa.

  1. SITUACIÓN EN MALI

2.1 Marco político: la junta y el vacío institucional

Desde los golpes de Estado de 2020 y 2021, Malí está gobernado por una junta militar encabezada por el general Assimi Goïta. El régimen ha roto lazos con Francia —potencia colonial y principal garante de seguridad durante años— y ha expulsado a las misiones internacionales, incluida la MINUSMA (ONU) y la operación francesa Barkhane. No existe calendario electoral ni perspectiva de retorno al orden constitucional.

En su lugar, la junta ha estrechado relaciones con Rusia, que desplegó inicialmente a Wagner y, tras la muerte de Prigozhin en 2023, ha sustituido esa presencia por Africa Corps —estructura paramilitar bajo control directo del Ministerio de Defensa ruso— con un contingente estimado en torno a 2.000 efectivos.

2.2 Situación de seguridad: escalada crítica en 2026

La estrategia militar de la junta, con apoyo ruso, ha resultado insuficiente. A pesar de haber recuperado en 2023 la ciudad norteña de Kidal —bastión histórico del JNIM—, los grupos yihadistas han readaptado sus tácticas y han intensificado operaciones en el centro y sur del país.

Africa Corps ha sufrido bajas directas a manos del JNIM en territorio maliense. La presencia rusa, lejos de estabilizar el país, ha generado graves denuncias de abusos contra la población civil (Human Rights Watch, Amnistía Internacional), lo que ha erosionado la legitimidad del régimen y contribuido al reclutamiento yihadista.En abril-mayo de 2026, el JNIM ha protagonizado una escalada sin precedentes: ataques coordinados en Bamako y otras ciudades principales, la reconquista parcial de la región de Kidal y el asesinato del general Sadio Camara, ministro de Defensa. Estas acciones evidencian la incapacidad del régimen para garantizar la seguridad incluso en su capital.

  1. IMPACTO EN LA REGIÓN DEL SAHELL

3.1 Efecto dominó: Burkina Faso y Níger

Malí no es un caso aislado. Burkina Faso y Níger —también gobernados por juntas militares y agrupados en la Alianza de Estados del Sahel (AES)— replican el mismo patrón: ruptura con Occidente, aproximación a Rusia y fracaso en la contención del yihadismo. Según el Índice Global de Terrorismo, los tres países figuran entre los diez más afectados del mundo (Burkina Faso 2.º, Níger 3.º, Malí 4.º).

En Burkina Faso, el JNIM controla extensas zonas rurales y ha provocado más de dos millones de desplazados internos. En mayo de 2025 tomó las capitales de dos provincias —Djibo y Diapaga— en ataques que causaron más de 300 víctimas mortales. En Níger, la región de Tillabéri (triple frontera) registra un alza sostenida de ataques de ambos grupos —JNIM y EI-Sahel—.

3.2 Los actores yihadistas: JNIM y El-Sahel

ACTORAFILIACIÓNÁREA DE OPERACIONESRELEVANCIA
JNIM (Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin)Al-QaedaMalí, Burkina Faso, Níger y países del Golfo de GuineaMuy alta
EI-Sahel (Estado Islámico en el Sahara)Estado IslámicoTriple frontera Mali-BF-Níger, oeste de NígerAlta
Africa Corps (ex-Wagner)GRU / Min. Defensa rusoMalí principalmente; Burkina Faso y NígerEstratégica
Frente de Liberación de Azawad (FLA)Rebeldes tuaregNorte de Malí (Kidal, Aguelhok, Tessalit)Media
Fuerzas Armadas de Malí (FAMa)Junta militar GoïtaMalí (control parcial del territorio)Variable

El JNIM concentra el 78% de las muertes por yihadismo en el Sahel y fue responsable de 2.502 de los 3.039 incidentes violentos documentados en 2025. Su expansión ya alcanza los países costeros del Golfo de Guinea (Costa de Marfil, Benín, Togo) y en octubre de 2025 perpetró su primer ataque en Nigeria.

El EI-Sahel, aunque minoritario respecto al JNIM, opera preferentemente en la triple frontera y el oeste de Níger, y mantiene canales de apoyo logístico y financiero con la estructura central del Estado Islámico, lo que eleva el riesgo de proyección hacia Europa.

Argelia, que comparte extensa frontera con Malí y Níger, ha alertado de que las condiciones en el Sahel-Sáhara “han excedido cualquier umbral de crisis” y ha intensificado operaciones preventivas en su territorio.

  1. LAS RUTAS MIGRATORIAS HACIA ESPAÑA

4.1 La ruta atlántica: reconfiguración en curso.

La inestabilidad del Sahel es uno de los principales vectores de presión migratoria sobre España. En 2024 llegaron a Canarias 46.843 personas —cifra récord—, con Malí, Senegal y Guinea entre las nacionalidades más frecuentes en la ruta atlántica. El conflicto en el Sahel consolidó ese año un aumento del 18% en la ruta atlántica frente a un descenso del 6% en la ruta mediterránea occidental.

En 2025, la coordinación entre autoridades mauritanas, senegalesas y españolas —con apoyo de Frontex— produjo un descenso estadístico del 63% en la ruta atlántica (de 39.713 a 14.690 personas). Sin embargo, este descenso no refleja una reducción de la presión de fondo, sino una reconfiguración de rutas.

4.2 Adaptación de las redes y nuevas dinámicas 

  • Los puntos de embarque se desplazan hacia el sur: Guinea, Guinea-Bissau y Gambia sustituyen progresivamente a Mauritania y Senegal, generando travesías más largas y letales.
  • La ruta mediterránea occidental gana peso: las Baleares registraron un aumento del 42% en 2025, con Argelia como principal nodo de tránsito (salidas argelinas +24%).
  • Mauritania acoge más de 300.000 refugiados malienses, con alta concentración en el campo de Mbera (60 km de la frontera). La saturación de este corredor alimenta las redes de tráfico de personas.
  • El descenso en las llegadas a Canarias no equivale a una reducción del riesgo: refleja un reajuste de rutas y la adaptación de las redes de tráfico. Las causas estructurales —conflicto, pobreza, desplazamiento forzado— no han sido atendidas.

    La OIM advierte que, a pesar del descenso estadístico, la ruta canaria podría convertirse en 2026 en uno de los corredores marítimos más letales del mundo.
  1. AMENAZA DEL TERRORISMO YIHADISTA

5.1 El Sahel como epicentro global del yihadismo

En 2007, las muertes relacionadas con el terrorismo en el Sahel representaban el 1% del total mundial. En 2025 esa cifra asciende al 51%. El Sahel ha desplazado a Oriente Medio como principal foco de actividad yihadista global, con grupos cuyas estructuras matrices —Al-Qaeda y Estado Islámico— atraviesan crisis de liderazgo que desplazan el protagonismo operativo hacia sus filiales africanas.

5.2 Vectores de riesgo para España y Europa

  • Financiación y logística: el EI-Sahel mantiene canales de apoyo financiero hacia la estructura central del Estado Islámico, con potencial traslado de recursos hacia operaciones en Europa.
  • Radicalización en ruta: la exposición prolongada a contextos de violencia extrema durante los trayectos migratorios puede generar vulnerabilidad a la captación yihadista, aunque este vector requiere un seguimiento individualizado y no debe generalizarse.
  • Proyección hacia el Magreb: el norte de África —corredor natural hacia España— mantiene, por ahora, baja actividad terrorista, pero las presiones desde el Sahel y las redes de apoyo residuales de AQMI representan un factor de riesgo latente.
  • Expansión costera: la penetración del JNIM en los países del Golfo de Guinea diversifica las zonas de partida migratoria y aumenta la probabilidad de que personas procedentes de entornos de conflicto activo alcancen las costas españolas.
  • España fue la última nación europea con presencia militar en Malí. La retirada definitiva en 2024 ha reducido la capacidad de inteligencia directa sobre el terreno y el margen de interlocución con las autoridades maliensesVacío europeo en Malí: la retirada de las misiones de la UE y Francia ha dejado a España sin herramientas de influencia directa sobre el terreno. Madrid aboga por el retorno de una misión europea, sin que exista por el momento una estrategia definida.
  1. CONCLUSIONES Y VECTORES DE SEGUIMIENTO

Del análisis anterior se extraen los siguientes vectores de atención prioritaria:

1. Malí en espiral. La escalada del JNIM en 2026 —incluido el asesinato del ministro de Defensa— evidencia que la estrategia militar de la junta ha fracasado. La situación puede deteriorarse rápidamente si el JNIM consolida el control sobre el centro del país o amenaza de forma sostenida la capital Bamako.

2. Rusia como actor desestabilizador. Africa Corps no ha aportado estabilidad. Su presencia profundiza la dependencia del régimen de Bamako respecto a Moscú y bloquea cualquier recomposición de la influencia europea, en un momento en que la UE estudia el retorno de misiones.

3. Migración: descenso estadístico, riesgo estructural. La caída de llegadas a Canarias en 2025 obedece a factores de control táctico —acuerdos bilaterales, refuerzo de Frontex—, no a una mejora de las causas de fondo. La reconfiguración de rutas y la extensión del conflicto a nuevos países de origen mantendrán la presión.

4. Yihadismo: expansión geográfica sostenida. El JNIM consolida un arco de influencia que ya alcanza el Golfo de Guinea. La rivalidad con el EI-Sahel intensifica la violencia y diversifica los actores. El riesgo de proyección hacia Europa, aunque indirecto, es creciente.

5. España ante un vacío de política exterior. La ausencia de una misión europea activa en el Sahel y la falta de una estrategia clara debilitan la capacidad preventiva española. La dimensión migratoria y de seguridad del Sahel debería tratarse como un asunto de seguridad nacional de primer orden.

7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • African Center for Strategic Studies (ACSS) — Pentágono, 2025-2026
  • Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED) — Base de datos 2025
  • International Crisis Group — Informe sobre expansión del JNIM, febrero 2026
  • Real Instituto Elcano — «Intensificación de la amenaza yihadista en el Sahel», junio 2025
  • Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE/CESEDEN) — «Radiografía de la amenaza yihadista en el Sahel», marzo 2025
  • Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo — Informes mensuales 2025
  • Frontex — Informe de detecciones de fronteras irregulares, agosto 2025
  • Organización Internacional para las Migraciones (OIM) — Informe Ruta Atlántica, 2026
  • Departamento de Seguridad Nacional de España — Informe Anual de Seguridad Nacional 2024
  • France 24, Infobae, DefOnline — Cobertura informativa Wagner / Africa Corps, junio 2025
  • Amani Africa — Briefing on the Sahel Region, septiembre 2025
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